GONZALO ESCRIBE.

letras. escritos. fragmentos.

Prueba

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Este post es de prueba. Estoy probando la aplicación de wordpress para blackberry. O sea, no tengo excusas para dejar abandonado mi blog.
Ya estaré actualizando. Lamento que este post inútil haga espacio en su lector de feeds.
Saludos.

Escrito por gonmipaa

Domingo, Noviembre 8, 2009 a 10:11 pm

Escrito en personal

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Días de Ribeyro

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Siempre hace bien leer a Ribeyro: te ayuda a refrescar la visión personal del mundo.

Escrito por gonmipaa

Viernes, Noviembre 6, 2009 a 04:11 pm

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Fascinación tras “La casa verde”

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A propósito de una concienzuda lectura a La casa verde, de Mario Vargas Llosa.

No soy un literato, pero hubiera querido serlo. No sé de terminologías técnicas para referirme a procesos de creación literaria, ni de corrientes decimonónicas que revolucionaron el devenir de la literatura. No sé de ismos ni de nóbeles; no sé de rimas ni de ensayos: que si el verso alejandrino, que si la denuncia política, que si la novela histórica, que si el negro literario. No sé de Flaubert, ni de Goethe, ni de Faulkner, ni de Camus; ni de Vallejo por último. Pero ¡caramba!, no necesito saber nada de esto para darme cuenta de que La casa verde es un súper libro; me deshago en admiración ante colosal obra, como si fuera el más instruido.

Acabo de terminar de leer La casa verde de Mario Vargas Llosa. Aún siento la influencia de la trama sobrecogedora. Pocas veces una lectura me ha envuelto tanto, al punto de aislarme del mundo, abstraerme de la realidad y convertirme en un observador directo de los acontecimientos descritos: una ficción más palpable que la realidad misma. Las historias que se entrecruzan en La casa verde tienen el mismo nivel de realidad que mi vida o la de cualquier otro ciudadano de a pie, con el añadido de que en nuestra insulsa vida se hace notar la carencia de la conciencia que nos impregna los elementos que nos rodean; conciencia que siempre está ahí, pero a falta de un narrador omnisciente que lo describa no nos damos por enterados. En cambio, aun bajo una inncente lectura, La casa verde te deja con la sensación de que todo tiene algo que contar: los ríos, los arenales, las indiferencias, los instrumentos musicales; todo. Caramba, si no se es sensible después de leer este libro es que se tiene un corazón de piedra.

Debo admitir que comencé La casa verde muchas veces; es más, compré el libro en otoño del año pasado y se me hizo muy difícil atravesar las primeras páginas. Y es que desde el primer momento Vargas Llosa hace gala de su singular maestría y te zampa de porrazo, según creo yo, lo más denso de su compleja técnica narrativa. Pero si no fuera así uno se privaría de un verdadero deleite, pues jamás un concierto de palabras me pareció tan real, al punto de parecer la ficción corporeizada a través de dichas palabras. Al caminar por sus páginas iba haciendo mías las alegrías y las miserias de los inconquistables, ; me descubría con igual candidez que la Selvática; sentía las mismas náuseas que Aquilino, y la misma rabia que Fushía; incluso me deprimía escuchando las rabietas seniles del padre García.

Decía que las primeras páginas se hacen difíciles, pero una lectura calmada y aprehensiva hacen darse cuenta que estas historias no pueden ser contadas de otro modo. Tiene que ser así, y en esto radica la maestría de don Mario: hacer que la ficción cobre vida con un lenguaje propio. Como consejo de un lector a otro lector: olvídate de la sintaxis, no pretendas corregir la proposiciones que esto no es gramática: en ficción hecha realidad.

Escrito por gonmipaa

Jueves, Septiembre 24, 2009 a 07:09 am

Vida 2.0

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Me levanto en la mañana y la primera idea que se me ocurre no sobrepasa los 140 caracteres y tiene la estructura ideal de un tweet. Enciendo el televisor con la intención de encontrar las últimas novedades sobre los tópicos que me interesan, pero me resisto a tener que enterarme de noticias que no quiero ni a que otro decida qué tengo que saber; por qué, pienso yo, la televisión no es como google reader.

Ya en el micro, camino al trabajo, recuerdo mi infancia y me pregunto qué será de Bruno Santana, qué lástima que no tenga un perfil en facebook. Por el contrario, he recibido una notificaión en donde se me avisa que hoy es el cumpleaños de Ruth: le escribiré un saludo de cumpleaños en su wall.

Cuando llego a la tienda minimizo todas las ventanas de las aplicaciones que he abierto en mi mente desde que comenzó el día. Intento recordar las tareas pendientes y quisiera que mi mente pueda ser como outlook. A medida que voy acumulando información sobre los clientes, el almacén, las cobranzas y las letras por pagar me lamento por no poder ponerles tags a cada ítem, semejante a la perfecta organización de los tags de delicious. Un cliente con el hígado revuelto se propone echarme a perder el día con su griterío y malacrianza, pero a cambio le devuelvo una sonrisa sabiendo que luego lo haré leña en mi blog.

En resumen, una vida 2.0.

Escrito por gonmipaa

Lunes, Agosto 17, 2009 a 11:08 pm

Escrito en reflexiones

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In Memoriam: Pedro Palacios Aquino

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Hoy es el día del padre. Qué ironía, hace cuatro días falleció mi padre. Qué ironía, hace cuatro meses mi esposa está esperando nuestro mi primer hijo.

Mi padre nació el 19 de mayo de 1931 y falleció el 17 de junio de 2009. Vivió una larga y feliz vida. Me enseñó todo lo que sé y me dio a entender que para él la familia siempre debe estar primero. No recuerdo que le haya faltado el respeto jamás a mi madre. Siempre fue puntual cuando de disciplinar se trataba. Fue muy justo.

Durante estos tres últimos meses en que su salud se deterioró rápidamente, a menudo medité acerca de las cosas que aprendí y de la infuencia poderosa que él ejerció en mí. Pues, más allá de cumplir sus resonsabilidades de padre, también me enseñó concienzudamente acerca de lo que significa seguir a Jesucristo. Y no solo lo hizo mediante el precepto, sino también mediante el ejemplo.

Muchas personas asistieron al servicio fúnebre de mi padre. Aparte de la familia, la mayoría de los que se hallaban presentes eran amigos que, de alguna u otra manera, sintieron la influencia de mi padre en sus vidas. Sucede que mi padre prestó servicio como Obispo en La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en dos oportunidades. Todos ellos, sin excepción, al acercarse a mí para expresar sus condolencias, manifestaron gratitud por haber conocido a mi padre, pues en algún momento de sus vidas sintieron su ayuda moral y espiritual; también me resaltaron sus excepcionales dotes de maestro del Evangelio.

La relación con mi padre siempre fue amical, pero cuando se trataba de cosas que era necesario que yo aprenda él siempre fue claro y tajante para enseñarme y reprenderme, de ser necesario. Pocas veces se lo dije, pero yo, para mis adentros, a menudo me asombraba al percibir sentimientos de admiración hacia él.

El conocimiento del evangelio ha sido fundamental para afrontar estos momentos difíciles. Como miembro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días tengo la certeza de que la muerte física señala el fin de nuestra etapa en el mundo terrenal; que de ninguna manera la muerte física termina con la vida del espíritu, pues este es eterno. La muerte física es solo la separación del espíritu y del envoltorio carnal que es el cuerpo. Obviamente, esta separación supone que los que aún permanecen en el mundo terrenal no pueden gozar de la compañía de aquellos que pasan por la muerte física. Naturalmente, esta separación produce desconsuelo y tristeza. Pero decía que el conocimiento del Evangelio de Jesucristo ayuda a afrontar estos momentos difíciles, pues, la comprensión de este conocimiento nos consuela allí donde hay desconsuelo; nos alegra allí donde hay tristeza. Incluso la revelación moderna nos da luces acerca de qué es lo se hace después de morir (recomiendo toda la sección 138 al lector interesado).

Mi padre me enseñó estas cosas. Estoy seguro que él hubiera querido que su muerta sirva para reflexionar en lo grandioso de la Expiación que Cristo padeció por nosotros. Es lo que yo he hecho.

Te quiero mucho, gordo panzón. Feliz día.

Escrito por gonmipaa

Domingo, Junio 21, 2009 a 10:06 pm